Lupe Vélez, la diva mexicana que desafió Hollywood
“Yo no soy salvaje. Solo soy Lupe” Entre los arcos y columnas desgastados de la estación de tren, Lupe se ocultaba entre las sombras. Lleva una escopeta en sus manos temblorosas como instrumento de su venganza; sus pensamientos la atormentaban. "¿Cómo pudo dejarme?", se preguntaba, "¿Acaso no fui suficiente?" La espera se tornaba eterna, pero su determinación era más fuerte que su miedo y más profunda que la herida. Gary Cooper , ajeno al destino que le esperaba, avanzaba por el andén. Ella lo observaba, y cuando lo tuvo suficientemente cerca, se oyó un disparo que fue una liberación de toda la pasión contenida en un instante de locura. Pero la bala no encontró su blanco, Cooper subió al tren a tiempo cuando éste iniciaba su marcha. Y allí quedó ella, con la escopeta humeante, enfrentando su propia vulnerabilidad, mientras el tren se perdía en el laberinto de la estación. Primeros años En las tierras áridas de San Luis Potosí en México, nació María Guadalup...